Hace unos años, se me ocurrió que sería una buena idea cambiar de aires.
Teniendo un futuro aceptable en la empresa familiar, compré un billete de ida a la capital británica.
Es una experiencia a la que animo a cualquiera, sea de la edad que sea. Yo lo hice a los 27 años y considero que al menos debía haberme decidido un par de años antes.
Lo mío fué "literalmente" empezar desde abajo. Tanto en lo laboral como en la vivienda. En la imagen aparece el edificio donde se encontraba el estudio que compartí con otros 2 amigos durante casi 10 meses. La vivienda se encontraba en el Basement (Sótano) y pagábamos cada uno 120 € semanales.


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